¿Por qué estos modelos clínicos son tan efectivos para acompañar procesos con psicodélicos?
Mecanismos de cambio
Durante los estados no ordinarios de conciencia —como los que puede inducir la psilocibina— se activan procesos psicológicos y neurobiológicos que favorecen la apertura, la plasticidad y la posibilidad de resignificar.
¿Cómo funciona esto en un proceso con Microdosis si la conciencia no se altera?
En los procesos terapéuticos con microdosis, donde no hay estado de conciencia no ordinario pero sí estados internos más amplificados, el cambio suele ser más sutil y progresivo, pero no por eso menos profundo.
Este tipo de acompañamiento puede favorecer:
El enfoque clínico y la integración
Desde nuestro enfoque, ese estado de plasticidad y sensibilidad ampliada se traduce en una oportunidad para resignificar experiencias cotidianas, tomar conciencia de automatismos y comenzar a responder de maneras nuevas ante lo que antes generaba malestar.
El modelo conductual y contextual nos permite canalizar esa apertura hacia cambios concretos y sostenibles, integrando los efectos terapéuticos de las microdosis en nuevas formas de actuar, relacionarse y habitar el mundo.
En otras palabras, las microdosis pueden abrir un espacio interno de mayor disponibilidad y conexión, y nuestro trabajo clínico ofrece las herramientas para aprovecharlo y sostener lo que emerge en ese proceso.
